{"id":34,"date":"2023-05-17T11:24:38","date_gmt":"2023-05-17T15:24:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.citadel.edu\/elcid\/?p=34"},"modified":"2024-05-20T12:55:42","modified_gmt":"2024-05-20T16:55:42","slug":"el-hombre-la-mujer-el-mito-la-leyenda-la-monja-alferez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.citadel.edu\/elcid\/2023\/05\/el-hombre-la-mujer-el-mito-la-leyenda-la-monja-alferez\/","title":{"rendered":"El hombre, la mujer, el mito, la leyenda: la Monja Alf\u00e9rez\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Grace Quasebarth<\/em>&nbsp;<br><em>Regina Salve University<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Introducci\u00f3n&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si los hechos parecieran tan dif\u00edciles de creer, esta figura se podr\u00eda convertir en una persona sobrehumana. En el caso de la figura de an\u00e1lisis en este trabajo, la Monja Alf\u00e9rez, Catalina de Erauso, es una de las figuras m\u00e1s conocidas en la historia colonial de Espa\u00f1a y del Nuevo Mundo. Pero, con esta fama vienen las pol\u00e9micas sobre los acontecimientos de su vida aut\u00e9ntica. Erauso ha sido conmemorada en muchas obras del teatro, y ediciones de su manuscrito, <em>Historia de la Monja Alf\u00e9rez<\/em> (1626), que fue publicado en 1829 por primera vez (P\u00e9rez Villanueva 1443).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay cualidades m\u00edticas de la vida de Erauso consagradas, las que contribuyen a la confusi\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n de su identidad verdadera. Se aumenta este asunto por las inconsistencias entre las ediciones diferentes de su manuscrito. Desde su publicaci\u00f3n, ha habido muchas ediciones diferentes de la <em>Historia de la Monja Alf\u00e9rez<\/em> que plasman su fama y dan voz a los aspectos diferentes \u2014 e historias \u2014 de la vida de Erauso. Entre dos ediciones espa\u00f1olas del libro, se puede comparar las diferencias entre las traducciones \u2014 y la informaci\u00f3n que ellas incluyen \u2014 la de C\u00e1tedra (2008) y la de Hiperi\u00f3n (2001). Aunque las dos publicaciones son modernas, las variaciones entre las versiones de los eventos narrados cambian la vida de Erauso de manera singular. La traducci\u00f3n y la exclusi\u00f3n de diferentes partes de la<em> Historia de la Monja Alf\u00e9rez<\/em> contribuyen a una identidad borrosa y m\u00edtica para Catalina de Erauso.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Erauso vivi\u00f3 durante un tiempo de mucha transformaci\u00f3n en la historia de Espa\u00f1a. Naci\u00f3 en el largo siglo XVII, Erauso creci\u00f3 durante el per\u00edodo moderno temprano en Espa\u00f1a (1500-1700) \u2014 \u00e9poca que defin\u00eda Espa\u00f1a como naci\u00f3n cat\u00f3lica y constru\u00eda Espa\u00f1a como pa\u00eds con potencia global. Para la mujer en el sector p\u00fablico durante este tiempo, hubo opciones limitadas: el convento, el matrimonio, o la prostituci\u00f3n. Las que no estaban de acuerdo con estos papeles de g\u00e9nero patriarcal fueron relegadas al sector privado por no haber descubiertas y castigadas. Al margen, si sus acciones estuvieran descubiertas, podr\u00edan sufrir de los abusos y castigos graves en p\u00fablico o privado para proteger el honor de su clase y familia, como La mujer emparedada (Rodr\u00edguez-Rodr\u00edguez 195). Sin embargo, por otra parte, un nuevo mundo de exploraci\u00f3n se desarroll\u00f3 para los hombres. En el Nuevo Mundo, Espa\u00f1a empez\u00f3 a colonizar los territorios con el apoyo de los conquistadores \u2014de acuerdo con los ideales promovidas por el mundo de armas y letras (Franco e Izquierdo 185-187). Y de esta \u00e9poca, Catalina de Erauso surge como una de las figuras m\u00e1s conocidas. El cr\u00edtico Cristian Andr\u00e9s asevera que:&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Catalina de Erauso [\u2026] es uno de los personajes m\u00e1s extra\u00f1os y enigm\u00e1ticos que han existido a trav\u00e9s de todos los tiempos. La extraordinaria peripecia de su vida aventurera le da una dimensi\u00f3n irreal y casi m\u00edtica, acentuada por su oscura y compleja personalidad (252).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Erauso era una persona real, las leyendas y los mitos que rodean su vida han creado un h\u00e9roe que parece sobrehumano. Es indiscutible que Erauso era una persona real, pero las verdades de su vida todav\u00eda son un punto de debate. Es cierto que Erauso era una monja en el noviciado hasta que se escapara del convento y luego desafi\u00f3 las normas gen\u00e9ricas de su \u00e9poca siendo conquistador. Dicho esto, los detalles de su tiempo como conquistador son cuestionables, especialmente con respecto a la identidad gen\u00e9rica, que se puede apreciar variando entre ediciones de su manuscrito autobiogr\u00e1fico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otra complejidad en la determinaci\u00f3n de los hechos de la vida de Erauso es la cuesti\u00f3n del papel del g\u00e9nero en la escritura durante la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola. Sonia P\u00e9rez Villanueva se\u00f1ala que, en esta investigaci\u00f3n continua, es importante que se reconozca que &#8220;no es nada f\u00e1cil saber discernir la autenticidad en los trabajos autobiogr\u00e1ficos de mujeres&#8221; (1445). Catalina de Erauso viv\u00eda fuera de las expectativas durante este tiempo, especialmente para las monjas. Mientras otras contempor\u00e1neas como Sor Juana aprovechaban su lugar subliminal en la sociedad como herramienta, Erauso se negaba y se eligi\u00f3 escapar de dicho lugar para crear su propio destino, contra las expectativas del estado y de religi\u00f3n. Como figura extraordinaria de su g\u00e9nero, es probable que algunos hechos de su vida hayan sido cambiados para que les quedara bien bajo las normas de la Espa\u00f1a barroca, la Inquisici\u00f3n y su imperio. Adem\u00e1s, la cr\u00edtica Bel\u00e9n Castro Morales se\u00f1ala que &#8220;es probable que Catalina se aprovechase esta estrategia barroca, la de lo espectacular&#8230; para culminar su proceso de legitimaci\u00f3n social&#8221; (239). La leyenda de Erauso existe bajo el pretexto de lo fant\u00e1stico y lo raro, lo cual permanece recordatorio del deseo p\u00fablico por el exotismo barroco; ha distorsionado los hechos de la vida de Erauso y los ha reemplazado con una versi\u00f3n hecha por los gustos del p\u00fablico barroco.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Inevitablemente, ha habido variaciones en la historia de Erauso desde su publicaci\u00f3n. Hay muchos debates sobre los eventos de su vida y lo que es detallado en el texto, un problema que es engrandecido por la falta de \u201cla existencia de una autobiograf\u00eda de la que no [se conoce] el manuscrito principal\u201d (Esteban 11). Sin el texto original, es imposible entender exactamente qui\u00e9n era Erauso. No obstante, su car\u00e1cter se sostiene en su manuscrito, lo que ha sido configurado en varias redacciones que sacan o no de la primera publicaci\u00f3n para realizar una edici\u00f3n con el cual se percibe como la m\u00e1s \u2018aut\u00e9ntica\u2019 o veros\u00edmil. Pero, esto no les da a los editores ni licencia de cuestionar ni libertades con la vida de Erauso. El traductor Lawrence Venuti asevera que, \u201cthe translator &#8216;s responsibility is not\u2026 both foreign and domestic, but split into two opposing obligations: to establish a lexicographical equivalence for a conceptually dense text, while intelligibly maintaining its foreignness to domestic readerships\u201d (115). Aunque el prop\u00f3sito de este art\u00edculo no es debatir la traducci\u00f3n entre idiomas, es importante se\u00f1alar las diferencias entre las ediciones espa\u00f1olas. Estos cambios alteran el significado y la interpretaci\u00f3n de la obra \u2014 la variaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica afecta el significado y sirve como forma de traducci\u00f3n propia. Esta forma de traducci\u00f3n, una forma ling\u00fc\u00edstica interna dentro del mismo idioma afecta las maneras en las que la historia estar\u00e1 proyectada por otros idiomas y culturas. Si una edici\u00f3n borrara las complejidades de la identidad gen\u00e9rica en la vida de Erauso en el uso de la lengua, se simplificar\u00eda una parte de la vida de Erauso para los lectores, y encargar\u00eda a Erauso bajo las normas de la cisnormatividad<sup>1<\/sup> del patriarcado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, las consecuencias de las divergencias entre ediciones cuestionan c\u00f3mo se ha preservado la identidad aut\u00e9ntica de Erauso, con respecto a su g\u00e9nero. Las cr\u00edticas Masiello y Botton-Burl\u00e1 se\u00f1ala que, \u201ca este respecto, las traductoras, las int\u00e9rpretes, las mujeres que hablan con lengua b\u00edfida llaman la atenci\u00f3n hacia el defectuoso contrato social que ha excluido deliberadamente a ciertos sujetos de la arena p\u00fablica\u201d (260). La interpretaci\u00f3n de una obra pone de relieve \u2014 o ignora \u2014 una parte del manuscrito original; saca a la luz una manera novedosa de comprender la obra.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Espec\u00edficamente, con respeto a las obras escritas por mujeres, para que se amplifiquen sus voces como miembros de un grupo marginalizado, se requiere que las mujeres utilicen maneras distintas de expresarse en diversos momentos hist\u00f3ricos. En una interpretaci\u00f3n o edici\u00f3n nueva de una obra, una versi\u00f3n incompleta puede modificar el significado de la obra para los lectores, y pierde la complejidad. Especialmente puesto que no existe el manuscrito original, es imperativo que los editores presten atenci\u00f3n a los pronombres que utilicen para respetar la identidad de Erauso. El uso de lengua incorrecta tergiversa a Erauso, y sobre todo, contribuye a una identidad falsificada para elle,<sup>2<\/sup> que una vez m\u00e1s se la restringe a las construcciones de g\u00e9nero de los cuales se escap\u00f3 Erauso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, el manuscrito funciona como una apelaci\u00f3n dram\u00e1tica al p\u00edcaro donde su vida en pobreza es una repulsa de su vida como mujer. Por otro lado, la vida de Erauso como hombre demuestra su \u00e9xito y que se afianz\u00f3 un hueco en la reformulaci\u00f3n de la nueva identidad y la historia de Espa\u00f1a. El \u00e9xito de Erauso como conquistador posibilita la oportunidad de crear un nuevo espacio por s\u00ed misma en la reformaci\u00f3n de la historia de Espa\u00f1a transicional durante su vida. Por eso, en su manuscrito, emplea las estrategias populares del tiempo para forjar una figura m\u00edtica, de modo que se asegurara de su vencimiento de la hegemon\u00eda espa\u00f1ola tradicional, y en lugar de esto, se hace una figura imprescindible de la nueva Espa\u00f1a que elle ayud\u00f3 a crear.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las diferencias entre los pronombres&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, una de las pol\u00e9micas m\u00e1s contestadas entre las ediciones de su libro es el uso de los pronombres del g\u00e9nero para describir a Erauso. En un p\u00e1rrafo del cap\u00edtulo VII, cuando Erauso llora con sus compa\u00f1eros conquistadores, la disparidad entre las dos ediciones invite e implica una interpretaci\u00f3n limitada de su identidad de g\u00e9nero. En la edici\u00f3n de C\u00e1tedra, se expresa con los pronombres femeninos; narra que est\u00e1 agotada con sus \u201ccompa\u00f1eros; y ya se ve [su] aflicci\u00f3n, cansada, descalza, y lastimados los pies\u201d (121). El uso de los pronombres femeninos demuestra que Erauso percibe la vulnerabilidad como algo femenino y que no le queda bien en la construcci\u00f3n de la construcci\u00f3n de la masculinidad. En la profesi\u00f3n ultra masculina del conquistador, s\u00f3lo hab\u00eda espacio por la brutalidad, sin lugar para la sensibilidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Por otro lado, en la edici\u00f3n de Hiperi\u00f3n, se esgrimen los pronombres masculinos en la misma oraci\u00f3n del cap\u00edtulo VII. La voz narrativa, Erauso, escribe que est\u00e1 cansado de sus \u201ccompa\u00f1eros. Ya se comprender\u00e1 [su] aflicci\u00f3n, cansado, descalzo, y lastimados los pies\u201d (45). Aqu\u00ed, el uso de los pronombres masculinos presenta a los lectores la perspectiva de un Erauso quien cree que los hombres \u2014 incluso los conquistadores \u2014 tienen derecho a la sensibilidad. Sin el cambio a los pronombres femeninos, el manuscrito de Erauso sirve como refutaci\u00f3n de la creencia que los hombres deben ser estoicos. En cambio, evidencia que los hombres ya son vulnerables, y logra esta conclusi\u00f3n con los pronombres utilizadas para ilustrar su identidad como hombre, lo que presiona hacia una identidad fuera de la cisnormatividad del tiempo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Diferencias del modo de concluir&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;A pesar de esto, las inconsistencias en las conclusiones de las dos ediciones diferentes subrayan o pasen por alto una parte de la identidad de Erauso. Las dos publicaciones de la <em>Historia de la Monja Alf\u00e9rez<\/em> concluyen en lugares diferentes en la vida de Erauso, y refleja la divergencia inmensa entre las versiones del manuscrito y que no establecen un texto consistente que refleja la vida de Erauso de manera veros\u00edmil, y de esta manera genera la idea de una figura m\u00edtica. La edici\u00f3n de C\u00e1tedra termina con el cap\u00edtulo XXVI en la calle, donde Erauso se encuentra a dos mujeres que la llaman \u201cse\u00f1ora\u201d despu\u00e9s de que Erauso recibi\u00f3 permiso del papa a vivir como hombre. Erauso detalla que respondi\u00f3 a las mujeres, diciendo \u201cSe\u00f1oras p\u2026 a darles a ustedes cien pescozadas, y cien cuchilladas a quien las quiera defender\u2014. Callaron y se fueron de all\u00ed\u201d (175). En este final, si bien Erauso recibi\u00f3 mucho valor como una exhibici\u00f3n barroca y conquistador exitosa, deja una identidad a medias a Erauso, la que cuestionaba la complejidad verdadera de su g\u00e9nero y vida. No obstante, Erauso nunca se qued\u00f3 bien bajo las expectativas europeas \u2014 a su vez, elle viv\u00eda como una figura barroca, entre la rareza y lo fascinante para el p\u00fablico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Antes bien, en la edici\u00f3n Hiperi\u00f3n, hay un ep\u00edlogo que termina con la vida de Erauso en M\u00e9xico, donde el espacio del nuevo mundo le permite experimentar con su identidad de g\u00e9nero. Espec\u00edfica que \u201cdo\u00f1a Catalina de Erauso \u2014 que entonces as\u00ed se llamaba don Antonio de Erauso\u2026 transport\u00f3 a M\u00e9xico [con mulas y esclaves]\u201d (Mun\u00e1rriz 110). La inclusi\u00f3n de m\u00e1s registros completos de Erauso refleja una idea m\u00e1s completa de su vida y car\u00e1cter. Castro Morales observa que Erauso \u201ctermin\u00f3 sus d\u00edas en la Nueva Espa\u00f1a, trabajando como arriero y mercader por cuenta propia, con el nombre de Antonio de Erauso\u201d (227). Es un hecho, a pesar de que no forma parte de muchas ediciones de la obra \u2014 pone de relieve un final muy diferente de la vida suya propia. Sin esto, solamente se ve a Erauso en Europa luchando contra las construcciones del g\u00e9nero que ya hab\u00edan existido. Ahora bien, con este fin, donde Erauso vive en M\u00e9xico como hombre, corrobora que Erauso en el sentido literal, hizo un nuevo espacio de g\u00e9nero para elle \u2014 crey\u00f3 el tercer espacio de g\u00e9nero en el nuevo mundo. Seg\u00fan su vida en M\u00e9xico, Erauso tuvo la oportunidad de vivir en un espacio que no fuera limitado por las construcciones cisnormativas del g\u00e9nero, y pudo reinventarse de acuerdo con el Nuevo Mundo, ocupando el tercer espacio de g\u00e9nero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al vivir en M\u00e9xico, Erauso pudo expresarse con su identidad gen\u00e9rica y no fue sometido a la cisnormatividad de la Inquisici\u00f3n. Aunque hubo Inquisici\u00f3n en M\u00e9xico tambi\u00e9n, era un espacio m\u00e1s abierto de la Espa\u00f1a Imperial. A tal efecto, Erauso revolucion\u00f3 las construcciones restringidas y aceptadas en los espacios de g\u00e9nero del momento, y propugn\u00f3 nuevos ideales para la expresi\u00f3n del g\u00e9nero. El cr\u00edtico Perry Zurn fija que, \u201cto be trans [&#8230;] is a journey, a discovery, a quest, an exploration, an evolution\u201d (14). Al vivir fuera de las normas, Erauso trabajaba para encontrar su identidad, y m\u00e1s importante, un espacio donde pudiera permanecer como deseaba. Su llegada a M\u00e9xico marc\u00f3 su ruptura de las costumbras circunscritas del Viejo Mundo \u2014 Erauso ya no necesitaba aprobaci\u00f3n de vivir como hombre. En vez de mantenerse esperando la permisi\u00f3n de otros para manifestarse como quer\u00eda, tom\u00f3 el espacio gen\u00e9rico que necesitaba a vivir y expresarse. M\u00e1s a\u00fan, Zurn constata que,\u201clearning to belong to one\u2019s new gender also involves transforming that gender itself\u201d (187). Con su mudanza a M\u00e9xico, Erauso rechaz\u00f3 la hegemon\u00eda establecida de los papeles de g\u00e9nero, y en este espacio m\u00e1s flexible, fund\u00f3 su propio espacio para cuestionar y refutar la cisnormatividad del Viejo Mundo. Abre el significado del g\u00e9nero en su propio momento. Aun si el ep\u00edlogo falta legitimidad en los ojos de algunos editores, marc\u00f3 a Erauso como una figura que desafi\u00f3 y tuvo \u00e9xito en su conquista de las normas patriarcales, y se hizo una figura m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de hegemon\u00eda sofocantes de la Europa de su \u00e9poca que persisten en la sociedad actualmente.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios estil\u00edsticos&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera, el modo en el que las ediciones tratan el encuentro de Erauso con la muerte resalta una discrepancia sustancial en sus ideas y nivel de conformaci\u00f3n a las construcciones del g\u00e9nero del momento. En el cap\u00edtulo XII, despu\u00e9s del juicio, Erauso recibe la pena de muerte despu\u00e9s de haber sido acusado por un crimen. Durante su tiempo en la c\u00e1rcel antes de su supuesta ejecuci\u00f3n, varios frailes visitan a Erauso, ella se neg\u00f3 a confesar hasta que venga al obispo. En la edici\u00f3n Hiperi\u00f3n, durante su descripci\u00f3n de este tiempo en espera, Erauso ilustra que, \u201csac\u00e1ronme de la c\u00e1rcel, llevarnome por calles no acostumbrados, por recelo de los frailes; llegu\u00e9 a la horca, quit\u00e1ronme los frailes el juicio a gritos y arrempujones, e hici\u00e9ronme subir cuatro pelda\u00f1os\u201d (61). A por la puntuaci\u00f3n, Erauso est\u00e1 dando una lista de lo que pas\u00f3 en la c\u00e1rcel. En la oraci\u00f3n, s\u00f3lo hay comas y un punto y coma, como si toda la experiencia de casi morir despu\u00e9s de su juicio fuera una gran inconveniencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste, en la edici\u00f3n de C\u00e1tedra, en el mismo lugar del cap\u00edtulo XII, las diferencias en la puntuaci\u00f3n realzan una perspectiva de un encuentro con m\u00e1s peso relacionado con la muerte. Articula que, \u201csac\u00e1ronme de la c\u00e1rcel, llev\u00e1ronme por calles no acostumbradas por recelo de los frailes. Llegu\u00e9 a la horca. Quit\u00e1ronme los frailes el juicio a gritos y a rempujones. Hici\u00e9ronme subir cuatro escalones\u201d (136). Aunque la gram\u00e1tica es id\u00e9ntica a la de Hiperi\u00f3n, la puntuaci\u00f3n recalca una perspectiva distinta de su encuentro con la muerte. La decisi\u00f3n de formar una oraci\u00f3n corta sobre su llegada a la horca entre dos oraciones largas puntualiza la gravedad de la situaci\u00f3n y hace hincapi\u00e9 la proximidad de la muerta a Erauso. El \u00e9nfasis en la posibilidad de la muerte hace hincapi\u00e9 a la preocupaci\u00f3n con esta y el mundo emocional \u2014 lo de la mujer durante este tiempo. Este planteamiento ofrece una perspectiva de m\u00e1s sensibilidad y le pinta a Erauso con m\u00e1s cualidades femeninas que la de Hiperi\u00f3n en contraste a su formaci\u00f3n masculina del conquistador.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como si esto fuera poco, esta decisi\u00f3n de puntuaci\u00f3n subraya la gravedad de la situaci\u00f3n, y a su vez, sugiere que, con su trabajo como conquistador, Erauso no tiene miedo de la muerte \u2014 o no lo proyecta \u2014 un caracter\u00edstico muy masculino del periodo. Destaca que la muerte no es algo de que un hombre (en concordancia con los pronombres masculinos que se utiliza aqu\u00ed) puede tener miedo, y que siempre debe que estar preparado para someterse al miedo. Aunque la edici\u00f3n de Hiperi\u00f3n es m\u00e1s consistente en su uso de los pronombres de g\u00e9nero de la versi\u00f3n de C\u00e1tedra, no obstante, la proyecci\u00f3n de la identidad de Erauso es inconsistente dentro de la edici\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En efecto, el lenguaje usado en la edici\u00f3n de Hiperi\u00f3n crea una identidad fuera de la cisnormatividad en algunas instancias, pero aqu\u00ed, refuerza las creencias dominantes y patriarcales con respeto a los hombres y sus sensibilidades. Puesto que los pronombres cambian, propone una imagen distorsionada de Erauso que desaf\u00eda su escritura notable y \u00fanica. Esta disminuye, como la cr\u00edtica Castro Morales nota, la existencia \u201cde una escritura tan radicalmente exc\u00e9ntric[a] respecto a las pautas que reg\u00edan la existencia femenina en el siglo XVII\u201d (227). El manuscrito de Erauso es \u00fanico. Ahora bien, las discrepancias en la representaci\u00f3n de Erauso en su mismo manuscrito refutan su legitimidad y naturaleza radical. Mediante la representaci\u00f3n inconsistente del personaje de Erauso que esta edici\u00f3n proyecta, promueve m\u00e1s disparidades en la identidad de Erauso porque, al mismo tiempo, la edici\u00f3n de Hiperi\u00f3n refuerza y combate la cisnormatividad patriarcal.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la elecci\u00f3n de enfatizar el miedo sobre la muerte servir\u00eda como apelaci\u00f3n a lo dram\u00e1tico por sus espectadores y lectores como si fuera parte del teatro. El manuscrito de Erauso fue escrito en 1626, durante el Siglo de Oro por la literatura, el teatro, y el arte espa\u00f1ol situado de 1600-1700 (Resumen hist\u00f3rico). Erauso habr\u00eda tenido conocimiento de los g\u00e9neros y temas de la literatura m\u00e1s populares \u2014 en su manuscrito, recurre a los g\u00e9neros populares de la \u00e9poca. La apelaci\u00f3n a lo dram\u00e1tico en la edici\u00f3n de C\u00e1tedra es representativa del g\u00e9nero de la picaresca y la figura de la mujer varonil, donde un indigente emplea su buen juicio para tener \u00e9xito, o una mujer con caracter\u00edsticas masculinas sale adelante (Merrim 12). Aqu\u00ed, Erauso aprovecha de su conocimiento para sobrevivir en una situaci\u00f3n muy grave \u2014 y evade su propia muerte. Con esta perspectiva, Erauso se representa como personaje tremendamente popular de su propio momento que centrar\u00eda el libro y el sujeto suyo en el p\u00fablico y su apetito por lo raro para buscar lectores, sin referencia a sus sentimientos ni identidad de g\u00e9nero leg\u00edtimo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Consecuencias y construcciones de una figura m\u00edtica&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De los desfases entre las ediciones llega la cuesti\u00f3n de autenticidad de la obra a s\u00ed misma. La obra autobiogr\u00e1fica de Erauso no se public\u00f3 hasta 1829 en Par\u00eds \u2014 dos siglos despu\u00e9s del siglo XVIII, cuando se supone que la obra fue escrita. Desde luego, se cuestiona el asunto de su autenticidad, especialmente con respecto a los errores en el manuscrito que chocan con los hechos de la persona verdadera de Erauso. La cr\u00edtica Sonia P\u00e9rez Villanueva declara que, \u201clos errores y anacronismos encontrados en la obra han llevado a varios cr\u00edticos a considerar ap\u00f3crifo el texto\u201d (1444). En vez de una obra aut\u00e9ntica, pone en duda si es una oda a la figura de Erauso que se populariza por los beneficios de los editores, o es una obra aut\u00e9ntica que registra los acontecimientos de su vida. La deficiencia de hechos verdaderos en la primera edici\u00f3n pone en entredicho por qu\u00e9 la edici\u00f3n fuera publicada con tantos errores \u2014 especialmente despu\u00e9s de dos siglos \u2014 y para qu\u00e9 la edici\u00f3n fuera publicada: darle honor a Erauso o banalizarla por algunos espectadores.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien hay mucha informaci\u00f3n que apoya la autenticidad de la historia de Erauso, debido a las pol\u00e9micas, Erauso no aparece como una persona real a veces, sino que como una figura m\u00edtica. En la carta que esboza la vida de Erauso en M\u00e9xico, la voz narrativa sentencia que, \u201chasta aqu\u00ed las noticias de sus contempor\u00e1neos, no muchas, pero s\u00ed suficientes para disipar cualquier duda sobre la veracidad de su narraci\u00f3n\u201d (Mun\u00e1rriz 112). De ah\u00ed, porque hay muchas versiones de su historia sin la informaci\u00f3n completa, para muchos cr\u00edticos, \u201csu vida parece una ficci\u00f3n, mientras su personaje supera a Marfisas y \u2018varonas:\u2019 de sus haza\u00f1as hist\u00f3ricas vuelve al espacio de la imaginaci\u00f3n y se convierte en materia de cultura\u201d (Castro Morales 238). Revela que por raz\u00f3n de las disparidades en la traducci\u00f3n y el lenguaje a s\u00ed mismo, es f\u00e1cil describir a Erauso como figura m\u00edtica sin entender que hubo una persona real detr\u00e1s de las leyendas. Seg\u00fan esta perspectiva, se olvida que Erauso trascend\u00eda las limitaciones gen\u00e9ricas de su momento durante el barroco espa\u00f1ol.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por a\u00f1adidura, la construcci\u00f3n de la vida de Erauso parece m\u00e1s grande de la vida humana. Esto comenz\u00f3 la construcci\u00f3n de la figura m\u00edtica de Erauso. El cr\u00edtico Cristian Andr\u00e9s perfila c\u00f3mo Erauso fue construido como figura m\u00edtica y aborda las pol\u00e9micas sobre los eventos de la historia suya: \u201cen la construcci\u00f3n de un mito entran varios elementos, constantes universales, posibilidad de variaciones y adaptaciones culturales\u201d (261). De los acontecimientos en la historia de Erauso vienen las incertidumbres que dan el espacio necesario a fabricar una historia m\u00e1s grande de la realidad. La creaci\u00f3n del mito suyo, bas\u00e1ndose en las discrepancias en la vida de Erauso, subraya la importancia de sus contribuciones de desafiar las normas del g\u00e9nero, y que, aunque hay incertidumbre, su leyenda persiste.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Conclusi\u00f3n&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, las inconsistencias entre las ediciones de la<em> Historia de la Monja Alf\u00e9rez<\/em> crean una identidad m\u00edtica para Erauso que influye en su reputaci\u00f3n actual. Erauso no se conform\u00f3 con las construcciones de g\u00e9nero del momento, a su vez, crey\u00f3 una identidad nueva de g\u00e9nero que le sirvi\u00f3 en el tercer espacio. Pese a que siempre habr\u00e1 pol\u00e9micas sobre los hechos de su vida, esto da validez al incre\u00edble nivel de influencia y atenci\u00f3n que elle recibi\u00f3 a lo largo de la historia de Espa\u00f1a. Durante una \u00e9poca cuando hab\u00eda un resurgimiento fuerte de las restricciones del patriarcado, bas\u00e1ndose en la religi\u00f3n, Erauso rompi\u00f3 las construcciones de lo masculino y lo femenino y gan\u00f3 la aprobaci\u00f3n de los que ten\u00edan el poder de abordar la identidad que escogi\u00f3 por a s\u00ed mismo. La influencia que Erauso blandi\u00f3 durante su vida evidencia que el g\u00e9nero no posee una construcci\u00f3n lineal, sino que es algo flexible que una persona puede aprovechar para expresarse sin miedo de vivir fuera de las normas sociales. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Obras citadas&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Andr\u00e9s, Cristian. \u201cHistoricidad, Mito y Teatralidad en el personaje de la Monja Alf\u00e9rez.\u201d&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Centro Virtual Cervantes, 2002. Acceso 12 abril de 2022.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Castro Morales, Bel\u00e9n. \u201cCatalina de Erauso, La Monja Amazona.\u201d Revista de Cr\u00edtica Literaria&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Latinoamericana, vol. 26, no. 52, 2000, pp. 227\u201342, https:\/\/doi.org\/10.2307\/4531130. Acceso 12 abril de 2022.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Erauso, Catalina de, y Esteban \u00c1ngel. <em>Historia de la Monja Alf\u00e9rez: Escrita por ella misma<\/em>.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1tedra, 2008.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Erauso, Catalina de, and Mun\u00e1rriz Jes\u00fas. <em>Historia de la Monja Alf\u00e9rez: Escrita por ella misma.<\/em>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hiperi\u00f3n, 2001.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Franco, Juan Hern\u00e1ndez, et al. \u201c\u00bfDe la cultura de las armas a la cultura de las letras?: Discusi\u00f3n&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>intelectual y evoluci\u00f3n del ideal nobiliario en la Espa\u00f1a moderna.\u201d <em>La Cultura de La Espada. De Honor, Duelos y Otros Lances<\/em>, 1st ed., Dykinson, S.L., 2019, pp. 185\u2013212. <em>JSTOR<\/em>, https:\/\/doi.org\/10.2307\/j.ctvk3gn30.10. Acceso 10 octubre de 2022.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Meseguer, \u00c1lvaro. <em>Sexismo y Lenguaje<\/em>. 11 nov. 1976,&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>https:\/\/www.grijalvo.com\/Alvaro_Garcia_Meseguer\/Sexismo_y_lenguaje.htm. Acceso&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>10 oct. 2022.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Glosario De La Diversidad Sexual, De G\u00e9nero, y Caracter\u00edsticas Sexuales<\/em>. Consejo Nacional&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>para Prevenir la Discriminaci\u00f3n, 2016,&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>https:\/\/www.conapred.org.mx\/documentos_cedoc\/Glosario_TDSyG_WEB.pdf. Acceso 10 octubre de 2022.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cLe preguntan a la RAE sobre el uso de \u2018elle\u2019 y \u2018personas no binarias\u2019 y esto respondi\u00f3.\u201d&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Proceso<\/em>, 31 agosto de 2021, <a href=\"https:\/\/www.proceso.com.mx\/nacional\/2021\/8\/31\/le-preguntan-la-rae-sobre-el-uso-deelle-personas-no-binarias-esto-respondio-270997.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.proceso.com.mx\/nacional\/2021\/8\/31\/le-preguntan-la-rae-sobre-el-uso-deelle-personas-no-binarias-esto-respondio-270997.html<\/a>. Acceso 24 abril de 2022.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Masiello, Francine, y Botton-Burl\u00e1, Flora. \u201cLas mujeres como agentes dobles en la&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>historia.\u201d <em>Debate Feminista<\/em>, vol. 16, 1997, pp. 251\u201371, http:\/\/www.jstor.org\/stable\/42624448. Acceso 12 abril de 2022.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Merrim, Stephanie. <em>Early Modern Women&#8217;s Writing and Sor Juana In\u00e9s De La Cruz<\/em>. Vanderbilt&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>U P, 1999.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMLA Handbook: Ninth Edition.\u201d Asociaci\u00f3n de Lenguas Modernas de Am\u00e9rica, 2021.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez Villanueva, Sonia. \u201cHistoria de La Monja Alf\u00e9rez: \u00bfescrita por ella misma?\u201d Centro&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Virtual Cervantes, Centro Virtual Cervantes, 2002. Acceso 27 julio de 2022.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cResumen Hist\u00f3rico: El Renacimiento y El Siglo De Oro.\u201d <em>Resumen Hist\u00f3rico: El<\/em> <em><\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Renacimiento y El Siglo De Oro<\/em>, &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>http:\/\/ccat.sas.upenn.edu\/romance\/spanish\/219\/06oro\/resumen6.html.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Acceso 10 oct. 2022.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez-Rodr\u00edguez, Ana M. \u201cEarly Modern #MeToo: Mar\u00eda de Zayas\u2019s Response to&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Women\u2019s Confined Lives.\u201d <em>Confined Women: The Walls of Female Space in Early<\/em> <em>Modern Spain. <\/em>Eds. Brian M. Phillips and Emily Colbert Cairns. <em>Hispanic Issues On Line<\/em> 25 (2020): 191\u2013208. Archivo PDF.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seagraves, Rosie. \u201cShe as He: Cross-dressing, Theater, and \u201cIn-betweens\u201d In Early Modern&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Spain.\u201d Vanderbilt University, 2013. Archivo PDF.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Smith, Colin. \u201cThe making of the <em>Poema de mio Cid<\/em>.\u201d Cambridge U P, 1983.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Venuti, Lawrence. The Scandals of Translation: Towards an Ethics of Difference, Taylor &amp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Francis Group, 1998.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Zurn, Perry. \u201cTrans Curiosity: Beyond the Curio.\u201d <em>Curiosity and Power: The Politics of&nbsp;<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Inquiry<\/em>, University of Minnesota Press, 2021, pp. 173\u201398. <em>JSTOR<\/em>, https:\/\/doi.org\/10.5749\/j.ctv1hqdk33.11. Acceso 10 oct. 2022.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Grace Quasebarth&nbsp;Regina Salve University&nbsp; Introducci\u00f3n&nbsp; Si los hechos parecieran tan dif\u00edciles de creer, esta figura se podr\u00eda convertir en una persona sobrehumana. 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