{"id":117,"date":"2024-05-20T13:01:03","date_gmt":"2024-05-20T17:01:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.citadel.edu\/elcid\/?p=117"},"modified":"2024-05-20T13:01:04","modified_gmt":"2024-05-20T17:01:04","slug":"las-hermanas-oblatas-en-cuba-una-mision-del-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.citadel.edu\/elcid\/2024\/05\/las-hermanas-oblatas-en-cuba-una-mision-del-corazon\/","title":{"rendered":"Las Hermanas Oblatas en Cuba: una misi\u00f3n del coraz\u00f3n\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Ala\u00edn P\u00e9rez Mart\u00ednez<br>University of Saint Thomas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras memorias se remontan a finales del siglo XVIII, en los Estados Unidos de Am\u00e9rica, para ser m\u00e1s espec\u00edfico, en la ciudad de Baltimore, Estado de Maryland, donde, dos hermanas de color: la Madre Mary Lange y la Hermana Mar\u00eda Balas, se hab\u00edan establecido permanentemente. Tanto la Hermana Mary como la Hermana Mar\u00eda, ambas de origen caribe\u00f1o, llegaron huyendo de la Revoluci\u00f3n de Hait\u00ed (1791). Estas dos siervas de Dios formaban parte de la orden cat\u00f3lica Hermanas Oblatas de la Providencia, que fuese y sigue siendo, la primera congregaci\u00f3n cat\u00f3lica romana, creada exitosamente por mujeres de ascendencia africana.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con el apoyo significativo del Padre franc\u00e9s James H\u00e9ctor Nicholas Joubert, que ya ha hab\u00eda contactado a las Hermanas Oblatas de la Providencia poco despu\u00e9s de la llegada a Baltimore, alrededor de 1812, juntos emprender\u00edan una labor educativa y religiosa sin precedentes. La asistencia, en la educaci\u00f3n de muchos ni\u00f1os refugiados afroamericanos, no se hizo esperar. En la casa de la Hermana Mary Lange, con Mar\u00eda Balas presente y las novicias en aquel entonces Rosine Boegue y Theresa Duchemin, aceptaron la propuesta del Padre James, de organizar una hermandad para el trabajo con ni\u00f1os pobres afroamericanos, ensen\u00e1ndoles, no s\u00f3lo las Sagradas Escrituras, sino tambi\u00e9n a leer y a escribir.&nbsp; De esta manera, el proyecto-escuela dio sus primeros pasos. Un a\u00f1o despu\u00e9s, la necesidad y la valent\u00eda de realizar este proyecto fue tan incalculable, que el 2 de julio de 1829 se funda oficialmente la Congregaci\u00f3n de las Hermanas Oblatas de la Providencia de Baltimore, cuyo anhelo, a mediano y largo plazo, era poder brindar una educaci\u00f3n formal y religiosa al mayor n\u00famero de ni\u00f1as y ni\u00f1os de descendencia africana posible. Estos ni\u00f1os estaban siendo v\u00edctimas de abusos raciales, discriminaci\u00f3n y marginalidad, lo que los relegaba a una posici\u00f3n social desfavorable, en contraposici\u00f3n a una \u00e9lite blanca que gozaba de privilegios y ventajas que su color de piel les ofrec\u00eda.&nbsp; As\u00ed pues, en pleno siglo de estigmas sociales, la Congregaci\u00f3n Hermanas Oblatas de la Providencia, dirigidas por su fundadora y docente la Hermana Clarisse Elizabeth (Mar\u00eda) Lange, el Padre Joubert y 3 hermanas m\u00e1s logran poner en marcha una red de escuelas cat\u00f3licas que se extendieron a muchas otras ciudades y estados del pa\u00eds. Estas acciones religiosas y educativas fueron el principio, de una profunda misi\u00f3n de amor que, quiz\u00e1s sin haberlo imaginado as\u00ed, devino un proyecto a gran escala, traspasando las fronteras de los Estados Unidos; y d\u00e1ndose a conocer y a realizarse en pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y del Caribe como lo fueron: Costa Rica, Rep\u00fablica Dominicana y Cuba.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el siglo XX, La Rep\u00fablica de Cuba, pa\u00eds caribe\u00f1o con fuerte historia esclavista, tambi\u00e9n ofrec\u00eda, como los Estados Unidos, un panorama social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico bastante desfavorable en referencia a proyectos a favor de la comunidad negra. En este contexto, Las Hermanas Oblatas no dejaron que esto las detuviera, al contrario, arribaron a Cuba en 1900, con el mismo \u00edmpetu, amor, labor humana y determinaci\u00f3n que las caracterizaba, a instaurar nuevos colegios, destinados a estudiantes afrodescendientes. Este ensayo tiene como objetivo demostrar la trascendencia y el legado hist\u00f3rico que dejaron Las Hermanas Oblatas de la Providencia en su paso por Cuba, venciendo todos los obst\u00e1culos y barreras que encontraron en los a\u00f1os de misi\u00f3n en Cuba.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Colegios y Educaci\u00f3n en Cuba antes de las Oblatas\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con la culminaci\u00f3n del per\u00edodo de dominaci\u00f3n colonial espa\u00f1ol y el arribo de la etapa neocolonial con los Estados Unidos, el sistema educativo cubano se redise\u00f1\u00f3 y nuevas pautas, decretos y reglamentos fueron evaluados y progresivamente, dictaminados. Para empezar, era el Estado, el m\u00e1ximo y \u00fanico responsable, de emitir las licencias para ejercer la profesi\u00f3n de maestro o educador, en el sector p\u00fablico o privado, bajo la siguiente premisa: \u201ccualquier persona cualificada podr\u00eda aprender o ense\u00f1ar libremente cualquiera ciencia, arte o profesi\u00f3n, y fundar y sostener establecimientos de educaci\u00f3n y de ense\u00f1anza\u201d (Cordov\u00ed 10). Los educadores, maestros y profesionales del magisterio en general, deb\u00eda respetar, apoyar e impartir la docencia, implementando solamente los est\u00e1ndares educacionales emitidos por el Estado; lo que iba a afectar directamente, la educaci\u00f3n religiosa privada, cuya propuesta educacional era la de crear y ofrecer una educaci\u00f3n alternativa a la del Estado. En el \u00e1mbito escolar cat\u00f3lico, la preocupaci\u00f3n por las ideas \u201cen controversia\u201d entre el Estado y la Iglesia, se acentuaban dentro de sus instancias educativas-religiosas. Los defensores del laicismo se opon\u00edan en su mayor\u00eda, a la ense\u00f1anza de las doctrinas y estatutos religiosos, ya que estos eran considerados como: \u201ccausales de los ingentes problemas nacionales y de formaci\u00f3n del ciudadano\u201d (Cordov\u00ed 12).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sumado a las normativas y pol\u00edticas estatales relacionadas con el laicismo, estaba el tema de la discriminaci\u00f3n racial. El investigador Pavel Revelo, nos explica en su art\u00edculo titulado \u201cHermanas Oblatas en Cuba<em>\u201d <\/em>(2023) que, en los siglos XIX y XX, la educaci\u00f3n cat\u00f3lica privada en Cuba \u201cno estuvo pensada para los negros\u201d (4). Para este sector de la poblaci\u00f3n, el acceso a una buena educaci\u00f3n constitu\u00eda un sue\u00f1o dif\u00edcil de concretizar, marcado por muchas barreras.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el censo realizado en Cuba en 1919, se muestran cifras reveladoras; seg\u00fan los resultados oficiales, las cifras de ni\u00f1as negras que sab\u00edan leer, era de un 34, 2 % contra un 58,4% de ni\u00f1as blancas (Ram\u00edrez Chicharro 9). A los estudiantes de color, de cualquier edad, deseando cursar un determinado nivel educacional, se les hab\u00eda inculcado desde una temprana edad un cierto sentimiento de disparidad que se manifestaba dentro de la sociedad. Las oportunidades eran limitadas y reservadas para aquella clase empoderada blanca, con privilegios, que debut\u00f3 desde los tiempos de la colonizaci\u00f3n, continuando con la neocolonizaci\u00f3n. El racismo se manifestaba tanto en las escuelas p\u00fablicas como privadas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las escuelas privadas, en su mayor\u00eda eran americanas, la matr\u00edcula para alumnos de color era muy estricta; en cambio en las p\u00fablicas, hab\u00eda m\u00e1s flexibilidad. Asimismo, la atmosfera estudiantil en la que se desarrollaban los ni\u00f1os de color no era la misma que para los ni\u00f1os blancos. Los alumnos negros se consideraban inferiores, sus condiciones eran precarias, exist\u00eda una pobre preparaci\u00f3n profesional por parte del claustro de profesores, las clases se dictaban con menos calidad, abundaban las indisciplinas, la discriminaci\u00f3n por el color de piel, lo que los conduc\u00eda en muchos casos, al abandono de la escuela y los estudios (\u00c1lvarez 278).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Orden Cat\u00f3lica de los Dominicos, que ya hab\u00edan fundado escuelas en Cuba desde el siglo XVII, eran pr\u00e1cticamente de las pocas que daban la bienvenida en matricula, a ni\u00f1os de color. Los distintos espacios escolares, exceptuando las escuelas de los Dominicos, se prestaban para ejercer sentimientos y comportamientos racistas, acentuando el ausentismo, promoviendo la divisi\u00f3n de clases y llenando m\u00e1s de odio y desprecio el coraz\u00f3n de muchos alumnos; circunstancia que se\u00f1ala el profesor Revelo expresando que \u201cmuchos padres no quer\u00edan enviar a sus hijos a las escuelas, para que no compartieran el mismo espacio que los ni\u00f1os negros, incluso se hac\u00eda rechazo tambi\u00e9n a los maestros de esa raza\u201d (Rodr\u00edguez, 2019, p.30).\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La llegada de las Hermanas Oblatas a Cuba<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La llegada a Cuba de las Hermanas Oblatas de la Providencia ocurri\u00f3 el 7 de noviembre de 1900. Cumpliendo las recomendaciones del Obispo cubano Enrique P\u00e9rez Serantes, se decide extender la misi\u00f3n a cinco provincias, comenzando por La Habana, luego Matanzas, Santa Clara, Camag\u00fcey y Santiago de Cuba.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La hermandad que se traslad\u00f3 a La Habana desde Baltimore estuvo encabezada por la Hermana Mary Ednas, quien, con un grupo de Hermanas de la Providencia, fundan un total de 8 colegios a lo largo del pa\u00eds. Seg\u00fan el inventario registrado y publicado en julio de 2023, en el art\u00edculo \u201cLas Hermanas Oblatas de la Providencia en Cuba\u201d (6), el investigador Pavel Revelo \u00c1lvarez las enumera en el siguiente orden fundacional: 1- Nuestra Se\u00f1ora de la Caridad (1900-1961, en la Ciudad de La Habana); 2- San Jos\u00e9 (1908-1961, en C\u00e1rdenas, Provincia de Matanzas); 3- Dulce Nombre de Mar\u00eda<em> <\/em>(1908-1922, El Vedado, Habana); 4 &#8211; Nuestra Se\u00f1ora del Monte Carmelo (1910-1912, Provincia de Santa Clara); 5- Cayetano de Quesada- La Inmaculada (1925-1961, Provincia de Camag\u00fcey); 6 &#8211; Mother Consuela Clifford (1947-1961, Municipio de Marianao, en la Ciudad de La Habana); 7 &#8211; Mother Mary Elizabeth Lange (1949-1961, Provincia de Santiago de Cuba); 8 &#8211;&nbsp; Villa Providencia (1957- 1961, Ciudad de La Habana) (Revelo \u00c1lvarez 280).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cada colegio que se logr\u00f3 poner en marcha tuvo un especial significado e impacto social, seg\u00fan la provincia y alumnado a quien estaba orientado. Las Hermanas Oblatas, con el apoyo de entidades educativas, religiosas y gubernamentales correspondientes, avanzaron en su prop\u00f3sito m\u00e1s preciado: abrir, lo antes posible, centros educativos para la ense\u00f1anza religiosa, c\u00edvica y formal de ni\u00f1os cubanos. Para este marco investigativo, har\u00e9 referencia solo a aquellos m\u00e1s destacados, ya que son tambi\u00e9n, de los que hay m\u00e1s informaci\u00f3n publicada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La inauguraci\u00f3n del primer colegio no tard\u00f3 en materializarse y a finales de 1900 se hizo realidad tan esperado y planificado proyecto. La otrora parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de la Caridad (hoy Santuario de la Virgen de la Caridad) abri\u00f3 sus puertas y ofreci\u00f3 sus espacios para dar la bienvenida a maestros y alumnos. El colegio cont\u00f3 durante las primeras semanas, con un claustro de profesores reducido, pero poco despu\u00e9s del comienzo de las clases, el alumnado fue creciendo. La necesidad de contratar a nuevos maestros se impuso y, despu\u00e9s de ciertas reflexiones, la congregaci\u00f3n de hermanas decidi\u00f3 hacer modificaciones al profesorado y al curr\u00edculo de clases. Parte de estos cambios fue la contrataci\u00f3n de maestros laicos y la adici\u00f3n de dos nuevas asignaturas al programa escolar, la de Educaci\u00f3n F\u00edsica y de Apreciaci\u00f3n Musical (Revelo 280).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Santuario de la Virgen de la Caridad se encuentra ubicado dentro de la zona de protecci\u00f3n patrimonial del Centro Hist\u00f3rico de la Ciudad de La Habana. Este templo constituye un valioso exponente de la arquitectura ecl\u00e9ctica habanera y es una de las iglesias m\u00e1s visitadas de La Habana y de Cuba. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de sus valores patrimoniales tangibles, siempre quedar\u00e1 para la memoria y la historia cubanas, el recuerdo de haber servido como sede de uno de los colegios fundados por las Hermanas Oblatas de La Providencia.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo colegio fundado ocurri\u00f3 ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1.908, en la provincia de Matanzas, en la ciudad de C\u00e1rdenas. Esta vez, se trat\u00f3 de un proyecto m\u00e1s ambicioso. El proyecto no solo abarc\u00f3 una nueva escuela sino tambi\u00e9n se incluir\u00eda un convento. Con el fin de concretar esta meta, la Hermana cubana, Dorotea Mas, que hab\u00eda recibido como herencia familiar dos propiedades, no dudo en ponerlas en disposici\u00f3n de sus hermanas de fe y de su obra. Las viviendas fueron modificadas y preparadas para funcionar, una como colegio y la otra como convento y capilla. De acuerdo con esta investigaci\u00f3n, el renombrado colegio San Jos\u00e9 recibi\u00f3 a m\u00e1s de doscientos ni\u00f1as y ni\u00f1os matanceros, llegando a causar un gran impacto social y religioso en la provincia de Matanzas, as\u00ed tal cual subray\u00f3 el doctor Pavel Revelo \u00c1lvarez en su proyecto sobre las Oblatas y su misi\u00f3n en Cuba: \u201cfue la escuela con el mayor n\u00famero de j\u00f3venes profesas de C\u00e1rdenas\u201d (8). Muchas de estas alumnas se convirtieron en mujeres de convicci\u00f3n en cuanto a la fe cristiana, con profundos y firmes valores c\u00edvicos y morales, listas para servir a su comunidad, como profesionales y como ciudadanas ejemplares (284).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Llama la atenci\u00f3n, otros dos colegios en tierras cubanas, esta vez en el oriente del pa\u00eds, en la provincia de Camag\u00fcey, donde una burgues\u00eda negra emergente, muy poderosa econ\u00f3micamente, reclamaba una educaci\u00f3n de excelencia para sus hijos. Fue as\u00ed como dos nuevos colegios: La Inmaculada y Cateyano de Quesada, existieron desde 1925 hasta 1961. Adem\u00e1s de la intervenci\u00f3n directa de las Hermanas Oblatas, ambos colegios recibieron el apoyo del Obispo camag\u00fceyano Monse\u00f1or Enrique P\u00e9rez Serantes y de Cateyano Quesada, C\u00f3nsul de Cuba en los Estados Unidos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo en conexi\u00f3n con esta parte de la isla, otra de las provincias cuya comunidad de afrodescendientes estaba en pleno crecimiento demogr\u00e1fico fue Santiago de Cuba. En esta regi\u00f3n, el n\u00famero de familias negras era considerable; mucha de ellas, pose\u00edan un alto nivel de preparaci\u00f3n profesional, elemento decisivo para querer motivar a sus hijos a estudiar. Las Oblatas acudieron al llamado y en 1949, seis miembros de esta comunidad, todas ellas cubanas, se mudaron a Santiago de Cuba, para inaugurar el colegio Mother Mary Elizabeth Lange (Revelo \u00c1lvarez 279), escuela que portar\u00eda el nombre a la Madre fundadora de la congregaci\u00f3n y que le ser\u00eda otorgado como tributo a esta valiente mujer que tanta labor y amor entreg\u00f3 durante su fruct\u00edfera vida.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<br>El colegio Mother Mary Elizabeth Lange adem\u00e1s de impartir las t\u00edpicas clases diurnas, ten\u00eda un programa durante las noches, dirigido a las mujeres o j\u00f3venes trabajadoras, que por diversos motivos no hab\u00edan podido culminar sus estudios. Gracias a este programa nocturno, muchas lograron adquirir conocimientos, que luego les facilit\u00f3 obtener un trabajo digno, un matrimonio y una posici\u00f3n social m\u00e1s aventajada (Revelo \u00c1lvarez 279). Las maestras eran las mismas Hermanas Oblatas. El programa escolar comprend\u00eda, de forma paralela a la ense\u00f1anza religiosa, clases de: mecanograf\u00eda, ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, literatura, higiene, dibujo, clases de cocina, geograf\u00eda, historia de Cuba y de Los Estados Unidos, \u00e1lgebra, costura; todas, materias altamente valoradas en la \u00e9poca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1947, el municipio de Marianao, ubicado en la Ciudad de La Habana, tambi\u00e9n fue testigo de la misi\u00f3n de las Hermanas Oblatas, con el colegio Mother Consuela Clifford. La caracter\u00edstica principal que diferenci\u00f3 este colegio del resto era que aceptaba estudiantes de todos los rincones del pa\u00eds. Era una escuela de excelencia y de reputaci\u00f3n, reconocida a nivel nacional, especialmente entre las ni\u00f1as de color, debido a su rigor y exigencias. Los criterios para la admisi\u00f3n de los alumnos eran elevados. Los estudiantes potenciales, ten\u00eda como primer y m\u00e1s importante requisito: ser ya conocido por alg\u00fan miembro de la congregaci\u00f3n de las Oblatas, de lo contrario, se ped\u00eda que sus padres o guardianes presentaran un documento, certificado por personas garantes, que dieran testimonio de la conducta moral del estudiante, adem\u00e1s que deb\u00edan enviar al colegio una copia oficial de sus calificaciones, a modo de evidencia de su buen desempe\u00f1o acad\u00e9mico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de la d\u00e9cada del 50, el \u00faltimo de los colegios fue inaugurado. Lo intitularon Villa Providencia, puesto que brindar\u00eda servicios de \u201chospital y\/o casa de descanso\u201d para las Hermanas Oblatas que requer\u00edan ciertos cuidados debido a su avanzada edad o condiciones m\u00e9dicas. Este colegio se localiz\u00f3 en el municipio de Marianao, en la provincia de La Habana. Adem\u00e1s de cumplir las funciones antes mencionadas, tambi\u00e9n fue un noviciado donde las futuras hermanas culminar\u00edan sus votos para ingresar como miembros oficiales de la hermandad.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una lucha contra la \u201cesclavitud\u201d\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos eran los prejuicios, estigmas, problemas sociales y pol\u00edticos que, sumados con la pobreza y la miseria, estar\u00edan constituyendo los puntos de partida de la misi\u00f3n de las Hermanas Oblatas en Cuba. Su tarea m\u00e1s que nada era de sembrar amor, paz, conocimientos, dignidad, confianza y sobre todas las cosas, esperanza. Cuando pienso en las Oblatas, me vienen a la memoria las sabias palabras del Padre Julio Mar\u00eda Matovelle cuando expres\u00f3: \u201cLa caridad conoce por instinto normas pedag\u00f3gicas que est\u00e1n fuera del alcance de los sabios, porque no nacen de la ciencia, sino que son frutos de la virtud\u201d (Mar\u00eda Matovelle 14).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El pa\u00eds se encontraba en medio de un complejo panorama pol\u00edtico, con mucha inestabilidad presidencial, debido a los sucesivos gobiernos \u201ct\u00edteres\u201d controlados desde afuera por los Estados Unidos y, desde adentro, por una especie de \u201cmafia\u201d clasista y estereotipada. En la Cuba de principios del siglo XX, hasta 1959 aproximadamente, predominaban los est\u00e1ndares de clase social y color de piel. El poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico lo pose\u00edan, en su mayor\u00eda, las personas ricas blancas que defend\u00edan a capa y espada los ideales y conceptos europeos, en cuanto a la supremac\u00eda del hombre blanco sobre el hombre negro.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la Tesis Doctoral del Padre William Montgomery: <em>Mission to Cuba and Costa Rica: The Oblate Sisters of Providence in Latin America<\/em> (1997), leemos una cita que nos ilustra la mentalidad y los pensamientos de la nueva Rep\u00fablica; estas ideas permanecieron, al menos hasta la primera mitad del siglo XX y dice: \u201cBy 1903, there was a prevailing feeling, bolstered by bitter experience, that economic justice and social equality were not to be extended to Afro-Cubans under any circumstances\u201d (167), siendo el tema racial, el mayor de todos. Sin embargo, ten\u00edan a la vez una profunda convicci\u00f3n de que la educaci\u00f3n, la iglesia y los sacramentos, ser\u00edan armas poderosas y necesarias para una clase de color emergente que segu\u00eda arrastrando las secuelas de la esclavitud de sus antepasados. Considero que uno de los logros m\u00e1s transcendentales que alcanzaron las Oblatas fue el de cambiar la manera de pensar de sus alumnas. Tratar de hacerles ver un lado positivo a los estereotipos represent\u00f3 mucho para estas futuras profesionales cubanas (Revelo \u00c1lvarez 281).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ya era de conocimiento que el pa\u00eds no iba a cambiar de un d\u00eda para otro, y por ello, las Hermanas Oblatas tuvieron que lidiar con los problemas raciales durante su estancia en el pa\u00eds. Gracias a esta investigaci\u00f3n he sabido sobre el legado de su misi\u00f3n. Ocho colegios religiosos fundados, cientos de estudiantes que recibieron una instrucci\u00f3n formal y religiosa de excelencia, sobre la base de importantes valores como la no discriminaci\u00f3n, el perd\u00f3n, el amor al pr\u00f3jimo y a Dios por encima de todas las cosas. Sembraron la semilla del conocimiento y hoy en la actualidad todav\u00eda nos encontramos con exalumnas de las Oblatas que, a pesar de la edad, siguen recordando con nostalgia e infinito respeto y agradecimiento a las Hermanas Oblatas de la Providencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta investigaci\u00f3n parti\u00f3 y concluye con las Hermanas Oblatas en la ciudad de Baltimore. En Cuba, desafortunadamente su trabajo estar\u00eda dando sus \u00faltimas se\u00f1ales de vida a mediados de 1961, un 11 de junio, cuando por ley del gobierno cubano, la educaci\u00f3n privada cubana quedar\u00eda vetada. Sus colegios tuvieron que cerrar y las hermanas regresar a su convento en Baltimore.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-obras-citadas\"><strong>Obras Citadas<\/strong>\u00a0<\/h5>\n\n\n\n<p>Cordov\u00ed N\u00fa\u00f1ez Yoel. \u201cLa regulaci\u00f3n de la ense\u00f1anza privada en Cuba. Principalesproyectos, normativas y pol\u00e9micas\u201d. <em>Historia del Caribe 30 <\/em>(2017): 211-243.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Helen K.\u202f Black, Susan M.\u202fHannum, Robert L. Rubinstein and Kate\u202fde Medeiros.&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cGenerativity in Elderly Oblate Sisters of Providence\u201d. <em>The Gerontologist<\/em> 3 (2014): 559-568.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Matovelle Julio.\u202f<em>Obras Completas Del Rvmo. Padre Dr. Dn. Jose\u0301 Julio Mar\u00eda Matovelle<\/em>. Impr.&nbsp;&nbsp;&nbsp; Del Clero (1930): 13-62.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Matovelle Julio.\u202f<em>Obras Completas<\/em>. Editorial Don Bosco (1979).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Montgomery, L. William. <em>Mission to Cuba and Costa Rica: The Oblate Sisters of Providence in Latin America<\/em>, 1900-1970. Washington, D.C, 1997.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cRelying on Providence: Mother Elizabeth Lange\u201d. Am\u00e9rica, Octubre 2004. <a href=\"http:\/\/www.americamagazine.org\/issue\/499\/article\/relying-providence\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.americamagazine.org\/issue\/499\/article\/relying-providence\/<\/a>.&nbsp; Acceso 10 oct.2023.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Revelo \u00c1lvarez, Pavel. \u201cHermanas Oblatas de la Providencia en Cuba (1900-1961): La Lucha y resistencia de las mujeres negras\u201d. <em>C\u00e1tedra<\/em> 19 (2022): 275-287.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez M\u00e9ndez Vilda. \u201cPeriodizaci\u00f3n del proceso hist\u00f3rico-pedag\u00f3gico de la educaci\u00f3n cat\u00f3lica escolarizada en Camag\u00fcey\u201d (1915-1961).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez, Y. (2019). Situaci\u00f3n de la educaci\u00f3n p\u00fablica en Camag\u00fcey de 1907- 19012 (Tesis de pregrado). Universidad de Camag\u00fcey \u201cIgnacio Agramonte Loynaz\u201d, Camag\u00fcey, Cuba.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ala\u00edn P\u00e9rez Mart\u00ednezUniversity of Saint Thomas Nuestras memorias se remontan a finales del siglo XVIII, en los Estados Unidos de Am\u00e9rica, para ser m\u00e1s espec\u00edfico, en la ciudad de Baltimore, Estado de Maryland, donde, dos hermanas de color: la Madre Mary Lange y la Hermana Mar\u00eda Balas, se hab\u00edan establecido permanentemente. 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